El Forista N° 10 Octubre 2012

Compañeros, ya está disponible para descargar un nuevo número del boletín de nuestra organización, del mes de Octubre de 2012.
Se agradece y alienta su difusión.

¡Salud y Anarquía!

El Forista Nº 10 Octubre 2012

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Comunicado de Prensa Nº 8 de los Paramédicos de Rosario

El  día 18 de octubre de 2012 representantes de Paramédicos se reunieron en la sede el Ministerio de Salud de la Ciudad de Rosario con el Dr. Miguel Ángel Cappielo Ministro de Salud, la Licenciada en Historia Maria Isabel Carnino, el Prof. German Falo de Educación y la Lic. Restivo Adriana.

Las autoridades propusieron firmar un acta de acuerdo en donde se aclararía que la vigencia de la Resolución 104/04  es para los  Paramedicos (TSEM ) recibidos y estudiantes hasta el año 2014. Recordamos que la 104/04 fue derogada por la resolución 1746.

Los representantes de PARAMEDICOS fueron instados a abandonar el método de protesta y sentarse a dialogar para llevar a cabo la reconversión de la carrera a alguna existente o su reevaluacion, pero sin posibilidad de inscripción a la misma durante el año 2013, esto no fue aceptado por los representantes, quienes insisten que este proceso de reevaluación  podría realizarse con inscripción abierta. Cabe aclarar una vez mas, que la carrera tiene titulo oficial con validez nacional otorgado por el Ministerio de Educación.

No se llego a un punto de acuerdo, solo quedo pendiente gestionar una nueva reunión en los próximos días para continuar las negociaciones.

La Carpa Naranja permanecerá en la esquina de Laprida y Rioja, aun cuando algún funcionario haya enunciado la posibilidad de solicitar que se retire con fuerzas armadas de Gendarmería.

UNA VEZ MAS SEGUIMOS PROPONIENDO EL DIALOGO POR NUESTRO DERECHOS A ESTUDIAR Y TRABAJAR, CREEMOS QUE LA AMENAZA DE UTILIZAR FUERZAS ARMADAS PARA REPRIMIR UNA PROTESTA PACIFICA CORRESPONDE A OTRA ETAPA DE LA HISTORIA DE NUESTRO PAIS.

Se agradece a las autoridades por la oportunidad al dialogo, estando seguros de poder llegar a un acuerdo, el cual sea el más conveniente para la sociedad.

Extraido de: http://www.paramedicosenlucha.blogspot.com

 

Mendoza: Solidaridad con los presos del penal de Almafuerte

La compañeros de la Sociedad de Resistencia de Mendoza, realizaron el jueves pasado una concentración en los Tribunales Provinciales para exigir mejores condiciones de vida en el penal de Almafuerte, entre otras reivindicaciones. Reproducimos una nota al respecto, a los fines de dar difusión a la situación en que se encuentran los presos de dicho penal, que es similar a la de todos los presos de la región.


¡Abajo los muros de las prisiones!

El penal de Almafuerte, en Mendoza, fue construido hace pocos años en la montaña (más precisamente en Cacheuta) para encerrar a condenados (en especial a reincidentes y gente con largas condenas) bajo medidas de máxima seguridad. La distancia de hora y media de viaje en micro desde el centro de Mendoza (con una frecuencia de uno por día) hace que el contacto con familiares y seres queridos sea escaso, y que los reclamos y medidas de fuerza, tanto como los abusos, sean invisibilizados o bien presentados sólo según la visión oficial de los hechos.

Este penal fue construido por las condiciones de hacinamiento y los asesinatos constantes que se sucedían en el penal de Boulogne sur Mer, que habían generado no pocas protestas y la sanción de la Corte Interamericana de DDHH al Estado argentino. Pero pronto este nuevo penal se vio colmado y empezó a incumplir de un modo similar con los derechos de los presos, regulados por la misma ley que rige su encierro (24.660 y accesorias).
Ante un paso fugaz por la agenda política del tema cárceles, nuevamente la realidad de los presos quedó tapada bajo el discurso de las cárceles modelo en Latinoamérica. Decenas de miles de presos y sus familiares tuvieron que comerse toda la sarta de mentiras que se dijeron de todas las nuevas posibilidades que el gobierno nacional y los provinciales les otorgaban para su pronta “reinserción social”.
Pero lo cierto es que no sólo la inmensa mayoría de los presos no puede acceder a las “salidas recreativas y culturales” con las que el Vatayón Militante pretende manipular a los presos, sino que su acceso a salud e higiene sigue siendo igual de postergado, la posibilidad de acceder a educación sigue siendo privilegio de muy pocos, así como realizar actividades laborales que por otro lado, o no son remuneradas o terminan siendo lo que comúnmente se conoce como trabajo esclavo.
Por otro lado, en Mendoza fue aprobada hace semanas la Ley Petri, promovida por el radicalismo y apoyada por los demócratas y muchos peronistas. Con ella pretenden a la vez ganarse a los miles que reclaman por pena de muerte o perpetúa para todos los “sospechosos” e impedir en la provincia el reclutamiento forzado de presos que hace el kirchnerismo. La ley quita a los reincidentes y a los condenados por delitos violentos los beneficios que les otorga la legislación nacional. Con la excusa de la alta tasa de reincidencia de los que salen en la miseria luego de años de hacinamiento, busca hacer cumplir la condena “de puntín” a todos estos presos sincerando el desprecio de la casa de las leyes por el “tratamiento” y la “reinserción” que decían buscar con el enjaulamiento de cada vez más personas.
Frente a esto, los presos de Almafuerte vienen intentando desde hace tiempo distintas medidas de reclamos; pero todas han sido desoídas. Como no pueden sacar sus escritos, porque se pierden en el largo camino al juzgado; la Sociedad de Resistencia buscará garantizar que más de 100 Habeas Corpus lleguen a destino y sean realmente atendidos, a la vez que difundimos lo que los presos tienen para decir frente a los planes que el oficialismo y la oposición tienen con ellos.
Frente a los que pretenden eliminarlos o manipularlos, reclaman por acceso a la salud, educación y trabajo, por un salario equivalente a medio salario mínimo por su jornada completa de trabajo. Hoy la remuneración no llega a los $50 mensuales, sin aumento en los últimos 15 años, con lo que después de años de trabajo (“laborterapia”) reciben monedas a cambio con lo que no pueden ni llegar a fin de mes cuando recuperan su libertad. Pero sobre todo se exige que el juez competente viaje a la cárcel para demostrarle cara a cara a través de los delegados que todo lo que dicen es cierto y que ya no podrán más seguir ocultando lo que pasa en Almafuerte ni agravándoles la pena como se le ocurra al sistema penitenciario y a los políticos.

Desclasados, nunca trabajadores

Compartimos y difundimos comunicado de CORREPI sobre la protesta de prefectos y gendarmes.

CORREPI repudia la asonada del aparato represivo del Estado.

El conflicto por la paga de los prefectos y gendarmes, que se ha extendido por todo el país, y que amenaza con extenderse a otras fuerzas represivas, pone en evidencia  la verdadera naturaleza de su despreciable función.

Con este motín, una falsedad queda al descubierto: no existe la profesionalización ni la democratización de las fuerzas represivas como garantía de paz social. La represión es, antes que nada, expresión del monopolio de la violencia del Estado, en una sociedad con privilegios de clase.

La naturaleza del reclamo (estrictamente monetario) pone también en evidencia otra falsedad: no es sindicalizando a las fuerzas de represión como se logra desbaratar su enorme capacidad de violencia sobre el pueblo pobre. La sindicalización, sólo mejora su relación con el Estado, pero no cambia la perversa naturaleza de su razón de ser.

Los prefectos, gendarmes, y el resto de los represores, no son trabajadores; no se trata de una huelga, sino un motín o asonada. La obtención de sus objetivos, más que acercarlos al pueblo, los envalentonará aún más para ejercer la función para la que existen: reprimirlo.

El hecho de que los policías provengan en gran medida del pueblo no significa nada. Es la existencia la que determina la conciencia. Y la existencia no se encuentra determinada por la percepción de un salario sino por la función social que se ejerce. Aquél que, perteneciendo por origen a la clase trabajadora, se vuelve policía, es un policía de la burguesía y no un trabajador. Todo policía está entrenado para reprimir al pueblo cuando éste se moviliza por sus justas reivindicaciones. Además, saben que los gobiernos cambian, pero la policía permanece.

La relación entre la clase dominante y el pueblo pobre es la de una guerra de clases, algunas veces más evidentes, otras, más larvada. Aunque se la disfrace mediante discursos que apelan a la paz social o a la justicia social, a la igualdad de oportunidades o de derechos, a la naturalidad del dominio de un ser humano por sobre otros, no significa que, porque las fuerzas represivas encaren un reclamo salarial, hayan abandonado, por un segundo, su función de perro guardián. Morder y cumplir la función del perro, no implica ser el amo. El perro le pertenece al amo, le obedece, cumple.

Es la naturaleza misma de su despreciable función, la que torna insostenible el argumento de “si los ganamos, si los aparateamos, si conseguimos que se autodepuren y defiendan organizados, como trabajadores, entonces quebramos al sistema opresor”.

Casi la misma “lógica-absurda” que los quiere profesionales y democráticos.

Estamos ante quienes postulan el posibilismo, esa despreciable posición para legitimar al capitalismo desde posiciones presuntamente progresistas; es decir, de quienes no se atreven a ser abiertamente capitalistas.

Todas las experiencias de sindicalización (en Argentina existen varias agrupaciones o asociaciones de policías y miembros del aparato represivo del Estado) conducen inexorablemente a mejorar la capacidad de fuego, y las condiciones en las que ejercen la represión.

El sistema capitalista no se concibe sin trabajadores disciplinados para tolerar los niveles de explotación y alienación. Cualquier atisbo de levantamiento provoca la suelta de la jauría. Porque no pueden prescindir de los trabajadores, necesitan todavía más de la policía, gendarmes, prefectos y todo pedigree por el estilo.

Los reclamos por la paga, son mostrados por derecha, y por alguna izquierda también, como un reclamo laboral más. Con esposas e hijos aplaudiendo a columnas de uniformados que entran vociferando mientras entorpecen el tráfico, el panorama se parece mucho al de los numerosos reclamos que se formulan los trabajadores.

La diferencia – entre otras-  es que en estos reclamos no hay nadie legitimado con balas y gases amenazando con reprimir.

Los reclamos por la paga de prefectos y compañía, llevan a graves preocupaciones de funcionarios y legisladores, que intentan rápidamente disolver el conflicto cumpliendo con cada uno de los requerimientos, a diferencia de cuando el recorte se opera sobre los salarios de los empleados públicos.

Se trabaja en las fábricas y en los comercios, se trabaja en las obras y en el campo, en la montaña y en el agua, se trabaja en las oficinas y en los hospitales, en espacios públicos y privados.

Formando parte del aparato represivo, NO SE TRABAJA, SE CUMPLE LA FUNCIÓN DE DISCIPLINAR Y CONTROLAR A LOS QUE TRABAJAN, lo que impacta en la subjetividad de la clase trabajadora.

Eso se hace, con o sin profesionalismo, con o sin instrucción democrática, con o sin cursos de derechos humanos, con o sin sindicalización. En todos los casos, quienes cumplen esa función inherente al monopolio de la fuerza por parte del Estado, reciben también otros favores de parte del mismo Estado a la hora de examinar sus conductas (impunidad, ventajas, beneficios procesales, asistencia jurídica, etc). Y no es casual que salgan a exigir más beneficios cuando más visible se hace la necesidad que el gobierno de turno tiene de las que la ministra llama sus “fuerzas de confianza”, las “profesionales”, las “no corruptas”, para invadir los barrios, patrullar las calles y prevenir, con la invasión uniformada, cualquier atisbo de más organización popular.

Lo que verdaderamente importa, es que esté garantizado ese monopolio del ejercicio de la fuerza  para desplegarla contra las masas.

Recordamos que los que reclaman, son los mismos que hace poquitos días desalojaron salvajementela Panamericana y apalearon y metieron presos a 60 trabajadores en Campo de Mayo (por primera vez desde 1983), cuando se conmemoraba el día del detenido desaparecido, por orden de un ex carapintada, segundo de la ministra más “progre” del “gobierno de los derechos humanos”; los mismos que en 2005 y 2006 militarizaron y torturaron en Las Heras y reprimieron a los trabajadores pesqueros en Mar del Plata; los mismos que, en 2007, reprimieron a los trabajadores del Casino; los mismos que se infiltran y espían trabajadores con el “Proyecto X”; en fin, los mismos que, en 1999, asesinaron a Mauro Ojeda y Francisco Escobar en el puente de Corrientes, cuando la ministra más “progre” del “gobierno de los derechos humanos”, era la viceministra del Interior del gobierno de la Alianza.

Buenos Aires, 3 de octubre de 2012.-

 

CORREPI

Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
Ciudad de Buenos Aires • Argentina
correpi@fibertel.com.ar